Cagar en el trabajo

Hoy que es viernes y ya nos la suda casi todo, os ofrecemos una guía práctica para soltar el muñeco en tu oficina con cierta elegancia.

A continuación exponemos una serie de consejos y anécdotas que esperamos os sean de utilidad y sirvan para comenzar el inminente fin de semana con alguna sonrisa.

Al contrario de lo que mucha gente os dirá, poner un huevo en el trabajo no sólo es aconsejable, sino que se convertirá en una de tus rutinas favoritas. Está científicamente demostrado que tras un desayuno con base de café zurraposo, no cagar te pone de muy mala leche.
Además, favorece los abdominales y los cuadriceps, ya que se caga en una postura de semiflexión, para evitar contactar con la tapa de alguna manera.
A la larga, también mejora la precisión. Una cagada que se queda corta, cae al suelo o sobre la tapa, y una excesivamente centrada, cae al agua salpicándote el ojete con agua putrefacta. La técnica se domina con facilidad salvo en condiciones especiales de vientre suelto.

Pese a las ventajas, es bueno observar los siguientes puntos antes de desaborcharse el cinturón.

Punto 1. En busca del anonimato.
Si es posible, porque haya varios, busca siempre el servicio más lejano, aunque suponga un paseo, así atenuarás las siguientes posibles situaciones embarazosas:

A) Ñam ñam, a comer.
Tras descargarte de un tremendo truño y entre una nauseabunda nube de peste, te despedides de él tirando de la cisterna con lágrimas en los ojos, abres exausto la puerta y te encuentras a un compañero que va para dentro.
La situación se puede agravar de forma ascendente si:
- El compañero que entra es un jefe.
- La diarrea ha salido con violencia y has cagado fuera. Sobre la tapa también es fuera.

Si fuimos a un servicio lejano, aumentaremos la posiblidad de que el que entra es un desconocido de otro departamento. En ese caso nos descojonamos y volvemos a nuestra silla a contárselo a nuestros compañeros... "jajaja... la que se va a comer el pringao ese!"

B) ¡ Sorpresa sorpresa !
Estás en esa humillante postura semi de pie, con el pantalón por las rodillas y completamente indefenso. A veces los cerrojos engañan, parecen cerrados o tienes un día duro y olvidaste cerrarlo.

Si fuimos a un servicio lejano, aumentaremos la posiblidad de que el que entra es un desconocido de otro departamento. En ese caso saludamos con la mano que no sujeta el pantalón y solicitamos amablemente que cierre la puerta de nuevo.

C) La tensa espera
Si en tu trabajo no hay muchos servicios, es muy posible que se produzcan colas tras la hora del desayuno, generalmente para orinar.
Si te pones a dar a luz, puede que haya alguien esperando en la puerta y podría pasarte la siguiente historia basada en hechos reales:
Debido a las prisas, aprietas más de la cuenta, y sin querer, un gigantesco pedo escapa del ojo de Sauro, se hace dueño del cubículo y se deja escuchar por todos los componentes de la cola.
La situación provoca las risas del personal que espera, por supuesto, como tú eres un cachondo, te pones a reirte también.
El inconveniente es que cada vez que te ries, contraes el estómago y te tiras otro pedo. Así entramos en un bucle de pedos y risas sin control.
Al salir del aseo debes taparte la cabeza como si entrases en los juzgados por algo chungo para evitar las burlas o saludar como un torero según tu timidez.

Punto 2. Prohibido leer.
Nadie tiene por qué saber que las hojas que tienes en tus manos, sobre tu escritorio, o el reporte que pronto entregaras a tu jefe, hace poco estaban contigo mientras cagabas. No lleves nada para leer al baño. Es algo que no va a beneficiar tu carrera si sucede algún apartado del punto 1.

Punto 3. Saber leer los tiempos.
Recuerda que tras cagar, buena parte de los gases que ya existían en la salita más los que has generado, han impregnado tu ropa de forma irreversible.
Tómate al menos un descanso de 2 minutos en una zona aireada y lejos de conocidos antes de volver a tu sitio.
En otro caso, corres el riesgo de sufrir las consecuencias del síntoma del 'peo arrastrao'.

Es todo por hoy, feliz cagada y fin de semana.

Encerrado en el ascensor. Abrirlo desde dentro.

¿Tienes miedo a quedar atrapado dentro de un ascensor?
¿Alguna vez te has llevado un buen rato ahí dentro gritando como una nena?

Bien, hoy vas a aprender que ya no es necesario.
A mí me enseñaron este truquito días antes de quedarme encerrado por primera vez en mi vida. Las cosas a veces parece que no suceden porque sí.

Al parecer, en todo ascensor, existe escondida una especie de ruedecita en el lado por el que cierra la puerta, en la parte superior y en el espacio que existe entre la cabina del ascensor y el interior del hueco.

Pues bien, si quedáis atrapados, las puertas de seguridad deberían abrirse. Si no hacen, se pueden forzar con relativa facilidad y se abrirán.
Posteriormente, metéis la mano por el lado que cierra la puerta y hacia arriba, en busca de una especie de rueda que se moverá hacia algún lado si ejercéis presión (arriba o hacia la cabina normalmente).

Una vez localizada, empujad la rueda todo lo que permita, se escuchará un chasquido idéntico a cuando el ascensor funciona normalmente y llega a tu planta. Empujad la puerta, que se abrirá por arte de magia sin necesidad de la llave exterior.

Sobra decir que esta maniobra debe ser llevada a cabo con extrema cautela y tras haber agotado otras vías como darle a todos los botones, -a veces vuelve a andar al pulsar otro piso-, porque como veis, os podéis dejar la mano si eso empieza a moverse otra vez.

El único problema puede ser que al abrir la puerta, te encuentres entre dos plantas. Si no dispones de la habilidad suficiente para salir de forma rápida, mejor ni lo intentes, porque si se empieza a mover, igual acabas partido en dos. A mí se me quedó así y se pasa malamente en el momento que estás mitad fuera mitad dentro.

En fin, espero que no tengáis que usar esta técnica nunca, pero si llega el caso, por lo menos ya no tendréis que mear dentro de un ascensor o pagar a los bomberos, que por si no lo sabías, su trabajo en los domicilios no es gratuito.

Forzar una cerradura

Sirva este artículo como hobby/reto para aquellos a los que les gustan los juegos de habilidades.

No pretendemos crear una escuela de chorizos. Por otra parte, este artículo tampoco te servirá para robar un banco.


Por todas partes, vemos cerraduras. Lógicamente no todas son iguales pero por cuestión de precio, abundan las cerraduras denominadas de cilindro, que son las más baratas y las que hemos tenido de toda la vida salvo en los último años, que en las puertas de las casas nos instalan cerraduras de "seguridad" que quizás veamos algún otro día.

Las cerraduras de cilindro son las que tienen llaves que sólo tienen dientes por arriba.


Puede parecer complicado forzar una cerradura sin embargo, buscando un poco de información por la red, abrir una cerradura de cilindro promete ser más sencillo de lo que parece.

Existen dos formas de hacerlo, la artesanal y la mecánica.


La mecánica consiste en comprar una pistola o ganzúa eléctrica de cerrajería y pulsar un botón. A veces puede abrir la cerradura en segundos.
La parte buena es que no necesitas ninguna habilidad, sólo preparar el bolsillo para comprar la pistola y un buen juego de ganzúas para armar la pistolita. En las instrucciones te dice cómo debes jugar con ella para lograr el éxito.


La mala es que a parte de gastarte entre 200 y 500 euros según marcas, no te garantiza el éxito, y en tu caso, no parece que esté bien intencionado en absoluto.
De todas formas, si no sabías que pedirle a los reyes, ya tienes en mente un buen juguete.



Como decíamos, la artesanal es la que nos gusta. Nos plantea un reto, nos entretiene y en principio, nos aleja de la calle para que no podamos hacer daño a nadie.

No os recomendamos que practiquéis con cerraduras ajenas, más que nada porque es un delito. Lo suyo es ir a la ferretería a comprar una o utilizar una de tu propiedad.



Hay dos elementos principales implicados en el proceso de forzar esta cerradura
Ganzúa - las ganzúas son herramientas largas, finas de metal que curvan hacia arriba en el extremo (como el examinador de un dentista). Se utilizan para empujar los pines hacia arriba.



Llave de la tensión - las llaves de la tensión vienen en todas las formas y tamaños. Funcionalmente, no son muy complejas. La clase más simple de llave de tensión es un destornillador de cabeza llana fino.
El primer paso para forzar una cerradura es insertar la llave de tensión en el ojo de la cerradura y darle vuelta en la misma dirección que darías vuelta a la llave. Esto gira el tambor para y lo presiona contra el cilindro a su alrededor, lo que crea una "repisa" leve en el eje de los pines. -Los pines están en relieve en el interior superior de la cerradura-.
Mientras que se aplica presión en el tambor, insertas una ganzúa en el ojo de la cerradura y comienzas a levantar los pines. El objetivo es levantar cada par de pines hasta el nivel en el cual el pin superior se mueve totalmente en el cilindro, como si fuera empujado por la llave correcta. Cuando haces esto mientras que aplicas presión con la llave de la tensión, sientes u oyes un chasqueo leve cuando el pin cae en la posición correcta. La repisa mantiene el perno superior acuñado, así que no caerá de nuevo abajo en el tambor.
De esta manera, mueves cada par de pines a la posición correcta hasta que todos los pines superiores se insertan totalmente en el cilindro y todos los pines más bajos se quedan dentro del tambor. A este punto, el tambor rota libremente y puedes abrir la cerradura.


De forma conceptual, el proceso de forzar la cerradura es absolutamente simple, pero es una habilidad muy difícil de dominar. Los cerrajeros tienen que aprender exactamente la presión correcta a aplicarse y qué sonidos esperar escuchar. También deben afinar con certeza su sentido del tacto al punto donde pueden sentir las fuerzas leves de los pines y del tambor móviles.



Además, deben aprender a visualizar todas las piezas dentro de la cerradura. Forzar acertadamente una cerradura depende de la familiaridad completa con el diseño de la misma.

Para las primeras prácticas, es bueno ver el dibujo de la llave, lo que te dará una idea de cómo deben quedar los pines.


Eso es todo por hoy. Esperamos que os sirva de entretenimiento.